Llaman al telefono...
yo: ¿Diga?
socio: (llorando) Socio, haz que mi casa sea feliz, por favor!!!
yo: ¿pero que pasa, socio?
socio: Tu ven a mi casa a comer, por favor.
yo: vale socio, voy para allá.

Llegué a su casa, deje la moto encadenada a la señal de trafico que hay justo al lado de la puerta de entrada. Llamo al timbre...y pronto abre mi socio, como si estuviese esperando tras la puerta.
Le acompaño a su habitación. Es una casa silenciosa, en contraste conla miadonde siempre hay musica, sobretodo La Pantoja, de la que mi madre era fan numero uno, o cuando me dejaban ponia mi musica, sobretodo pop español. Alli no se escuchaba ni la televisión, y eso que su padre la tenia puesta, se habia quedado dormido frente a la pantalla en su sofa, por eso entramos sin hacer ruido ( ese hombre tenia mal despertar, por decirlo suavemente). Entramos en la habitación de mi socio, una pequeña habitacion, bastante desordenada, con una pequeña television, donde se refugiaba mi socio en tiempos de "guerra", era su "bunker"personal.
Nos sentamos en la cama, encendio la luz de la mesita, y entonces me di cuenta de un rasguño que tenia en la mejilla. ¿eso de que es, socio? . no es nada, me di con la puerta de la cocina - dijo él.
Socio!! dime la verdad, "la verdad siempre, aunque duela, chaval" eso es lo que tu siempre dices!!!---Socio, ayer hubo bronca, y me meti en medio, no aguante más y me enfrente a mi padre, y el me dió, pero yo a él le di más.
Ya comprendí porque me llamó tan triste. La noche anterior hubo "guerra". Y necesitaba que yo hiciese de mensajero de paz. Cuando iba de visita a su casa, todo cambiaba, sus padres por temos al que diran, disimulaban ser una familia bienavenida, una familia "normal", una familia "feliz". Y esa normalidad es lo que buscaba mi socio cuando me pedia que fuese a su casa.
Era ya hora de comer, nos sentamos, y su madre empezó a servir la comida, llevaba unas gafas de sol, ya sabemos para que ocultar, y aunque no fuese normal, yo actuaba como si lo fuese.
Ese día lo pase entero en su casa, ese día su familia era "feliz".